Mundo ficciónIniciar sesiónLas gotas de agua iban cayendo, cada vez, más tibias hasta haberse enfriado por completo. Anne no quiso sentir esa gélida sensación que pretendía borrar de su piel las caricias suaves del agua caliente que habían llenado de vapor el cuarto de baño hasta hacerlo parecer una sauna. Abrió la puerta corrediza y se cubrió con una toalla. Pasó del cuarto de baño a la habitación, sin notar nada fuera de su luegar, no pod&ia







