Capítulo 62
Mientras nos entrabamos por la entrada para el coche, me di cuenta de algo sorprendente: ya no tenía miedo de lo que me deparara el futuro. Sabía que siempre habría peligro, que la gente trataría de usarme como arma, pero nada de eso parecía importar. Todo este tiempo, había pensado que Alec y Kade eran demasiado buenos para ser reales. No había ninguna posibilidad de que me hubieran dado no una, sino dos almas gemelas para que me apreciaran y me apoyaran por siempre. Una pequeña parte de mí pen