Capítulo 42. Un duro castigo
Cuando llegaron al palacio, los soldados colocaron a los príncipes delante del trono. La reina Panambi tuvo un atisbo de compasión al verlos sometidos de esa forma. Pero debido a la etiqueta, permaneció con su expresión neutra mientras se preparaba a dictar sentencia.
El capitán, doblando una rodilla al suelo e inclinando la cabeza, le dijo:
- Su alteza, no tuvimos otra opción más que aplicar la fuerza. Pero nos aseguramos de traerlos con vida, tal como lo ordenó.
- No se puede evitar. ¡Así