Cap. 17
El dinero no compra el amor
Leónidas
Al rato nos sentamos a la mesa del comedor, mi mamá Flora puso la mesa muy romántica a la luz de las velas, con un hermoso arreglo floral en el centro.
Entonces entró la criada y empezamos a servir la cena. Amanda estaba concentrada en la comida, pero luego me miró con una mirada inquisitiva en sus ojos y me sorprendió al comenzar a abordar el tema de los nombres de los bebés.
— Leonidas, no quiero el nombre de Nathalie para mi hija, ya que esta muje