Cap. 54
El dinero no compra el amor
Leónidas
Después de meses sin poder acercarme, por fin logré que Amanda volviera, definitivamente no puedo vivir sin ella, mis días eran grises y el trabajo era mi aliento, pero solo los momentos con mis hijos me hacían resistir, pero después lo que me contó mi mamá, sobre lo que hizo mi abuela, no podía dejar de ir directo a hablar con Amanda, pero nunca imaginé la deliciosa escena que la atrapó en el acto, y realmente fue perfecta, porque sé que si no era p