EMMA
Andrew no deja de mirarme, se remoja los labios con parsimonia y siento que el aire vuelve a llenar mis pulmones, la chica al lado, chasquea la lengua para que la vuelva a notar.
—¿Disculpa? Andrew —le dice en tono melódico, colocando su mano sobre su hombro—. Pensé que pasaríamos el día hablando de asuntos importantes sobre la Yakuza.
Me aparto de Andrew.
—Te presento a Karla Sampayo —me dice—. Ella es hija de uno de los miembros de la organización.
—Y seleccionada para ser su esposa