Rosa…
Hoy no podría haber sido mejor. Seré la esposa de Ashton y la madre de sus hijos. Al principio me sorprendí cuando me llevó a esa colina. No esperaba que nos comprara una casa y mucho menos que me propusiera matrimonio. El hecho de que recordara en qué tipo de casa quería criar a mis hijos me hizo feliz. Me moría de ganas de empezar a decorar la casa. Me había preguntado adónde fue cuando me acosté a dormir.
“¿En qué estás pensando?”, susurró Ashton en mis oídos mientras colocaba sus man