“Bien, esa noche me fui. Fui al apartamento de Kylie; ya te lo había dicho”.
Empecé a reírme de ella y a negar con la cabeza. “Estás mintiendo”.
“No, no miento. Kylie me dejó las llaves del apartamento”.
“Llevaba las llaves con ella, Willow, y el rastreo de tu coche registró que estuviste en un hotel esa noche, por no hablar del guardaespaldas que había contratado para mantenerte a salvo”.
Sus ojos se abrieron de par en par cuando le dije que sabía que estaba mintiendo.
“Yo…”.
La corté dici