Willow
Bajé del autobús y caminé por la calle que llevaba a mi apartamento. Las calles estaban inquietantemente silenciosas, como de costumbre. A veces me pregunto cómo es que vivo en un lugar tan horrible, pero luego recuerdo que no tengo otra opción. No puedo permitirme vivir en la otra punta de la ciudad. No está tan mal, pero tampoco diría que es seguro, sobre todo por la noche, cuando la mayoría son pandilleros que andan por ahí vendiendo droga o dejando chicas. Esta noche he tenido la ext