Mundo ficciónIniciar sesiónNo importa cuando llegue el remordimiento, lo importante es sentirlo.
Cuando Ricardo me sacó de esa maldita cárcel móvil en la que me había metido el infeliz de Neoma. Sentí un alivio al ver los cuerpos inertes de esos dos mal vivientes sobre el suelo, pero me duró poca la tranquilidad, al darme cuenta de que Gaby yacía sobre el suelo toda golpeada y ensangrentada, casi moribunda a pesar de







