Mundo ficciónIniciar sesiónPor suerte en el sanatorio había buena internet inalámbrica. Contra todas las prescripciones de los médicos, de las enfermeras, de Lucas y hasta de Mauro desde la pieza de enfrente, hice que Majo me llevara mi laptop, recuperé el celular de emergencias y habilité una sucursal provisoria de la agencia. Nadie quería creer que la herida de la cirugía del día anterior casi no me dolía y no les podía explicar que había co







