Frederick
Serena me acarició el cabello y me besó en los labios. Trató de abrírmelos con la lengua, pero no los moví con la esperanza de que entendiese que no era el momento. Sin embargo no lo hizo y cuando me desabrochó lentamente los botones de la camisa para deshacerse de ella, le alejé la mano con delicadeza. Odiaba tener que rechazarla, porque era consciente de lo sensible que era, sin embargo no me dejaba otra opción.
Suspiró decepcionada.
Verla llegar a la casa que compartía con L