Frederick
Habíamos entrado a un edificio descascarado de Brooklyn, me habían atrapado en cuanto puse un pie en el aeropuerto. Mi plan al llegar allí era bastante simple, pensaba pedirle ayuda a la policía, ¿Qué otra cosa podía hacer? No tenía móvil, ni pasta, ni mi billetera. Aunque las cosas no salieron como esperaba o puede que debí contemplar la idea de que enseguida saldrían en mi búsqueda. Como fuese, tres hombres de Dogo me esperaban apostados en la entrada, esperando que llegase y lo h