Parte 3...
Su boca continuó bajando por su cuello y sus manos se apretaron en su espalda. Juliana sentía que esta vez no podría resistirse, tal como lo hizo con su hermano.
A pesar de los avances de Gutto, se las arregló para defenderse y hasta el momento no se habían ido a la cama, algo de lo que Gutto siempre se quejaba cada vez que podía. Solo que ahora era hasta cómico que exigiera sexo entre ellos, cuando al parecer lo tenía en cualquier momento y en cualquier lugar con Anete.
Tal vez fue