Parte 2...
Se alejó lentamente hacia el porche exterior y abrió un poco la puerta de vidrio para tener privacidad y hablar. Juliana estaba avergonzada, tocándose el cabello que se había despeinado por el beso y se recostó en el sofá, pero al borde, ya esperando que él regresara para decirle que se iba a ir solo.
Lo vio caminar con la cabeza baja, concentrado en el tema del que estaba hablando. Escuché que era Camila. La conocía un poco. Ella era una de sus tres asistentes.
Siguió balanceando la