Parte 1...
Loreta estaba feliz, explicando sobre el pastel que había preparado cuando escuchó que venía Lorenzo. Juliana ya se había comido dos rebanadas, estaba tan bueno.
Hasta que el desayuno fue tranquilo. Lorenzo estaba relajado y ella no entendía cómo podía fingir que no pasaba nada, como si fuera un día normal. Él había insistido en que se casara con él, usando la vieja excusa del honor, como si eso contara algo estos días, pero ahora aquí estaba, sentado como si fuera un día de rutina.