Mundo ficciónIniciar sesiónLos ojos de Rudulfo se abren mas y olfatea el perfume de la mujer, y ya se puso nervioso, como si el olor de ese perfume ya lo conocia antes.
—Hola, necesito saber dónde está el jefe de este restaurante, para poder darle los papeles, y platicar —se aclara la voz la mujer la cual está un poco amargada.
Rudulfo se arma de valor para volear a ver la mujer, sin que sus ojos estén rojos, y evadir lo que esa voz le pr







