Garthor
Sus ojos azules, claros, grandes y puros me observan preocupados, como esperando lo peor. Siento que el corazón se me desgarra. Los labios me tiemblan levemente y no puedo seguir hablando.
No soy capaz de decirle todo, de destruirla en cuestión de segundos.
Cuando llegué y vi su rostro, fue el mejor regalo que jamás me habían dado: su sonrisa, tan bella, tan inocente. Esa felicidad con la que me recibió... nunca nadie me había recibido así.
No puedo partirle el corazón a mi Clara. No pu