Capítulo 27: Alfa raptada.
La hembra apoyó su rostro en el pecho de ese Rey dragón, abrumada por lo deplorable de su estado. Exhausta, se aferró a las ropas de ese, su mate.
—Lo has hecho bien, pequeña loba —sonrió el Rey dragón, con satisfacción en su tono.
Connie perdió la consciencia justo en ese instante.
—Pagaré por haberme curado la herida —dijo él, sin comprender del todo cómo esa hembra había logrado tal hazaña.
En un suspiro, la dejó sobre la hierba suave bajo la sombra de un árbol, envuelta por una capuc