Punto de vista de Charlotte
Tres días.
Tres días mirando las mismas placas del techo, contando las mismas grietas, reproduciendo la misma pesadilla en bucle.
Y ahora, esto. La enfermera había dejado los estados de cuenta en mi bandeja de comida como si nada, como si no fuera a notar esas cifras que parecían más números de teléfono que facturas médicas. Cuatrocientos mil. Seiscientos. Un total de unos novecientos mil solo por las cirugías de traumatología.
Saldo cero. Pagado en su totalidad. Cue