Mundo de ficçãoIniciar sessão—Al menos deberías darme un puto trabajo. — gruño Theo mientras amenazaba a su padre con la mirada.
—Diría que deberías de descansar, Theo.
— ¿Crees que vine a trabajar? Imbécil. — Susurró Theo para luego levantarse del asiento de cuero negro y alzar una ceja. — Tengo dos días aquí y no he hecho nada. ¡Nada!– gritó.
—Toma— le dijo Scott con una







