Despertar en la mañana por el peso de mi hermana y los gritos de mi madre llamando para desayunar no es precisamente lo que más extrañaba de ellas, pero ver sus rostros sonrientes sí, por lo que los moretones que dejó Carla sobre mi cuerpo valieron la pena.
Mis comidas suelen ser básicas, sencillas y solo los fines de semana me consiento, pero con la presencia de mi madre aquí tengo claro que mi dieta estará de vacaciones por una semana, sin embargo no tengo queja alguna porque realmente amo s