Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer trajo consigo una calma engañosa. Las primeras luces del día se filtraban por las ventanas del hospital, proyectando sombras alargadas sobre las paredes blancas. Mateo despertó en uno de los sofás de la sala de espera, con la muleta apoyada a su lado. Había decidido quedarse un poco más después de su encuentro con Clara, buscando una razón para prolongar aquella sensación de paz que le había dejado la noche ante







