Mundo de ficçãoIniciar sessão—Estos días en la casa de Armand, esa tal Aurora se ha comportado de forma extraña, sé que revisa mi habitación, ha dejado hojas secas en la almohada y colchón y puedo jurar que le pone algo a la comida— no puedo evitar verla con angustia, en verdad tengo miedo de que me esté envenenando de alguna forma.
Tila se acerca a mí y con brusquedad toma mi cara en sus manos, abre mis parpados con sus dedos y me examina, frunce el ceño, revisa mi boca, mi cuello, las palmas de mis manos. Se vu







