MICHAEL
Camino de un lado a otro, frustrado, mientras Ron y Levi esperan. Me siento en la sala de Levi como si me hubieran pillado haciendo algo malo, luego me levanto y me sirvo un trago de whisky.
Recostado en los cojines, Levi me observa con fascinación y se ríe. Ron, inclinado hacia adelante con los brazos sobre los muslos, me mira con el ceño fruncido.
Suelto un sonido.
—Ayúdenme, no consigo que Aliana me perdone.
Ron resopla.
—¿Acabas de darte cuenta?
Entorno los ojos.
—Hablo en ser