Mundo ficciónIniciar sesión«Su piel ardía debajo de las yemas de mis dedos, la inocencia reflejada en sus ojos, dando paso a la lujuria; labios deseosos de ser poseídos por un beso apasionado. La habitación se atiborró de respiraciones densas, sonidos jadeantes y gemidos bajos. Atrapé sus belfos entre los míos, comenzando una danza lenta, pero precisa. Pasé las manos por su espalda, dejando tenues caricias y sintiendo la temperatura elevarse, casi sofocante. Pe







