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El punto de vista de Sofía
El restaurante era acogedor, tenuemente iluminado y con velas parpadeantes en cada mesa. Una melodía suave y relajante sonó de fondo, lo que se sumó a la atmósfera ya romántica. Ian había elegido el lugar, por supuesto, y como siempre, era perfecto. No pude evitar sonreír ante la facilidad con la que podía hacer que una simple cena pareciera un gran evento. No era la primera vez que salíamos así, pero era la primera vez en mucho tiempo que realmente me sentía... no