Capítulo 36. Y se perdieron
Y no solo John dejó de pensar, logró que Anabella se entregará y se perdieron en la lujuria que los atormenta desde la primera vez que se vieron.
En cuanto los labios de él reclamaron los de ella, Anabella respondió gustosa con un murmullo de placer, la colonia de John la hacía alucinar, se sentía segura, más porque el corpachón de él la cubre por completo.
John no podía parar, los murmullos de placer de Anabella eran adrenalina en su cuerpo, ahora no tenía dudas y su cuerpo estaba m