Capítulo 63 Nuestros secretos, tu mentira.
El silencio entre Emiliano y yo no fue incómodo esta vez. No había tensiones, ni vacíos que necesitaban ser llenados con palabras forzadas. Ambos habíamos hablado desde lo más profundo de nuestro corazón, compartiendo fragmentos de nuestras historias que nunca habíamos contado antes.
Él me había explicado por qué no estaba casado, y yo, en un acto de vulnerabilidad, le conté por qué amé tanto a Gabriel.
Hace tiempo que no pensaba en él. Mi mente había permanecido enfocada en Jacobo, quien había