Capítulo 16. Voraz tropezón.
Los pensamientos de Alexander se tornan castaño oscuro, se encuentra en la casa de Zeus intentando hallar una respuesta que lo apacigüe, observa con detenimiento los detalles de la casa, la cual siente fría y opaca. Se pregunta: ¿Por qué, Abril, también está comenzando a dudar de él, así como los demás? Baja la cabeza con inquietud, por la trayectoria que están tomando sus ideas, mientras aguarda pacientemente por Zeus.
—Allí está el joven, señor—indica Rodolf.
—Es mi oportunidad, Rodolf—advier