Mundo ficciónIniciar sesiónA I L E E N
De mi mente no podía salir la sensación de estar totalmente a su merced, de tenerlo en ese sentido tan cerca, tan imponente.Dios, prefería no pensar en lo que hacía unas horas atrás había sucedido. Verguenza y deseo ardían dentro de mi por igual. Ni siquiera me reconocía. ¿Cómo me había podido dejar llevar de esa manera?Malena como era lógico se había encargado de todo los p






