Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa mañana era hermosa, más hermosa que de costumbre. El sol iluminaba perezoso cada rincón de la casa Mondragón, el clima era perfecto para deleitarse con un desayuno en el jardín junto a la piscina.
—Buenos días, familia —saludó Yelina mientras se sentaba en la mesa para tomar el desayuno.
—Buenos días, hija —contestaron sus padres.
Todos estaban listos para consumir los deliciosos alimentos que habían servido; pan tostado con mermelada, jugo de naranja, café caliente, frut







