Evelin no había dormido mucho la noche anterior. Estaba preocupada y se sentía intranquila porque no había visto a Noah y además, no sabía cómo resultarían las cosas y cómo lograrían salir de éste problema. Se levantó y se dio un baño y luego se cambió por uno de sus conjuntos deportivos. Salió a darle los buenos días a su compañero por las siguientes semanas. La verdad es que no podía quejarse, pues era un buen cocinero y le gustaba mantener el orden en el apartamento. Cada día le preparaba ex