De tal manera que al estacionar el auto en el estacionamiento, Guillermo se observa en el espejo retrovisor, se da cuenta del desastre que tiene en el rostro y le dice bromeando a su compañera:
- Mira, ¡Como me has dejado! Todo embarrado de dulce en los labios, ahora tendrás que limpiarme haha
- Oh, lo siento Guillermo no me percaté de lo sucedido, dime… ¿Te gustaría que lo hiciera con besos o servilletas?- preguntaba coquetamente Evangelina-
- Excelentes opciones querida mía, y por mi me