Capítulo 23.
Y sí, tenía que tomar ese coraje absurdo que complicaría todo, que me metería en un torbellino de emociones distintas, respiré profundo, tuve que ir al estudio de grabación para continuar con este trabajo que amaba pero que en este momento no quería estar ejerciendo. No quería ver a Julián, me generaba demasiada vergüenza no poder recordar ni uno solo de los besos que me dijeron que nos dimos, o cada momento, que debería al menos ser recordado vagamente y no ser algo que simplemente me han co