Capítulo XXVII...
Aquellos subordinados se marchan, mientras que Louis y su hijo quedan a solas – padre…
-¿Qué pasa Antón?
- ¿En verdad tendré una esposa tan perfecta como esa niña?
-Claro que sí, siendo descendiente de la Diosa Luna…los niños inmortales crecen más rápido que un vampiro promedio, para dentro de un año, podremos ir por madre e hija…
El vampiro de nombre Antón apenas sonríe…
-Además tenemos que cobrarnos la frenta de mil setecientos ochenta y nueve
-Cédric y sus parisinos…
-Así es hijo mío, todos