Mundo ficciónIniciar sesión—Zorra, ¿se está negando?
—Maestro, no le desobedecía, pero por favor, entiéndame, estoy trabajando y…
—Eso a mí no me importa si muere de hambre o no. Ahora debe venir inmediatamente.
—Pero Maestro, estoy en América.
—Tiene dos horas para llegar —colgando la llamada.
La desesperación la carcomía, ambos sabían que en dos horas no llegar&







