Capítulo 26 Tu por mí.
— Amor, ¿por qué no estás con la pequeña Agustina?
— ¿Tú? Eres tú.... ¡volviste! — No podía creer lo que veía, ¿acaso todo fue una pesadilla? Leonardo estaba parado al lado de la ventana. — Dios te extrañé tanto. — Me levanto y corro a su encuentro, pero antes de poder tocarlo él se esfuma, como si fuera niebla.
— ¡¿Leonardo?!
— Aquí cariño, ¿acaso no me ves? — Giro y lo veo, está esperándome en la cama, pero nuevamente cuando trato de alcanzarlo, desaparece.
¡¿Que sucede?! ¿por qué no puedo to