—Yo...
Christian González estaba muy indeciso. Antes nunca había oído hablar de la familia Castro ni de las cuatro grandes familias de Ciudad Baja, pero por las reacciones de la gente a su alrededor, podía ver que la identidad del anciano delante de él era sin duda extraordinaria.
Ahora el anciano había ofrecido 15 millones, un precio muy alto que superó con creces sus expectativas, lo que le hizo sentir tentado.
Pero el problema era que planeaba usar las dos piezas de jade para preparar una mat