Pero ahora, Daniel le había dicho que Christian era inocente. ¿Cómo podría soportar esta cruel realidad?
—Prima, ¿escuchaste?—dijo la prima de Carmen. —Desde el principio te dije que Christian seguramente era inocente, pero tú no quisiste creerme. ¿Qué tal ahora? ¿Ahora sí crees?
Las palabras de su prima, dichas sin mala intención, sin duda pusieron sal en la herida de Carmen, quien colapsó al instante.
—¿Por qué... por qué pasó esto...?—dijo Carmen en un estado de shock, con lágrimas de trist