En ese momento, él no sabía cómo responder.
—¿Por qué no puede ser?
—Tanto Carmen como yo somos una de las cuatro bellezas de Ciudad Baja. Aunque su reputación está por delante de la mía, en términos de apariencia y antecedentes familiares, ¡no tengo nada que envidiarle!
—Si puedes aceptarla a ella, ¿por qué no puedes aceptarme a mí?
Lucía no esperaba que Christian rechazara tan rotundamente. Su rostro se volvió pálido y las lágrimas de injusticia se acumularon en sus ojos.
Con su belleza y su l