—Ya he dicho todo lo que tenía que decir, ¡créelo o no!
El señor Bravo resopló fríamente.
Él no era un subordinado de Valenciano, no tenía necesidad de explicarle tanto.
Además, Fernando y Víctor siempre han sido enemigos, estaban en constante conflicto.
Si Valenciano se negaba a creer en la identidad de Christian e incluso planeaba enfrentarse a él, eso solo beneficiaba al señor Bravo, sin ninguna desventaja.
—¡Deja de decir tonterías!
—Señor Bravo, ¿estás empeñado en tomar partido por este chi