En ese momento, un hombre salió de detrás del señor Bravo. No era otro que Adrián.
—Señor Bravo, por favor, cálmese—dijo Adrián. —Permítame presentarle a este individuo, él es Christian, el mismo Christian del que le hablé anteriormente. No solo es un poderoso gran maestro, sino que también tiene una estrecha relación con una de las Cuatro Grandes Familias, la familia Castro. El joven maestro Hugo y la señorita Lucía de la familia Castro son sus amigos.
—¿Qué?— exclamó el señor Bravo, sorprendid