Álvaro fulminó a Christian con una mirada llena de odio y rencor, deseando en su corazón despedazarlo en mil pedazos.
—¡Pendejo!
—Antes ya había dicho que Christian no es mi novio y no tengo ninguna relación especial con él.
—¡Realmente te crees superior, pero esta situación es completamente culpa tuya!
Isabel exclamó enojada.
—¡No es posible, definitivamente tienes secretos muy profundos con Christian!
—Fue gracias a ti que lo pusiste en la empresa, ¡incluso llegaste a deshacerte de José por é