La sonrisa en la cara de Ana casi floreció de alegría, incluso comenzó a pensar cuánto dinero podría recibir como regalo.
Se acercó rápidamente a Carmen y amistosamente saludó: —Hola hermosa, soy Ana, una presentadora de turismo. Eres muy bonita ¿Puedo tomar una foto contigo?
—Bueno
A Carmen no le gusta mucho interactuar con extraños, pero su actitud era muy entusiasta y no tenía malas intenciones.
Después de dudar un poco, finalmente asintió con la cabeza y aceptó a regañadientes.
Con el selfi