Sin embargo, para evitar la tragedia y también para compensar su deuda con Lucía, Carmen no tenía otra opción.
—Carmen, ¿quieres decir que...?— Christian miró a Carmen con incredulidad.
Aunque Carmen hablaba de manera vaga, Christian ya había entendido en gran medida lo que Carmen quería decir. Carmen quería permitirle cierta libertad, lo que abrió una ventana en su corazón.
En un instante, su corazón estaba agitado, y un torrente de emociones lo invadió, manteniéndolo inquieto durante mucho tie