Domingo era el gran heredero de la familia Ortiz y tenía un futuro prometedor, destinado a tomar el control del clan con un futuro brillante. Sin embargo, una vez que Christian lo dejara inútil, perdería toda su gloria y honor, convirtiéndose en un paria de la familia, algo que nunca podría aceptar.
En ese momento, se sintió aterrado, y la única línea de defensa en su corazón colapsó instantáneamente. —¡No, por favor, no!— imploró Domingo, con un rostro lleno de terror, suplicando clemencia dese