—¡Si no vuelves en el futuro, te odiaré toda mi vida!— las lágrimas de Lucía brotaban de sus ojos.
Aunque Christian no respondió, ella ya sabía la respuesta.
—Lucía, lo siento, te he defraudado—dijo Christian con amargura, luego tomó a Carmen en sus brazos y se alejó sin mirar atrás, dirigiéndose al escenario.
—¡No puedes hacerlo!
—¡Christian, no puedes irte!
En ese momento, Hugo se adelantó con una expresión enojada, bloqueando el camino de Christian.
—¿Qué quieres, Hugo?— preguntó Christian.
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