Marta estaba muy disgustada, pero sus palabras fueron interrumpidas por Natalia.
—No puedes salir.
—Tu tío y prima ya están pasando por momentos bastante complicados. ¡No te metas en esto sin sentido!— Natalia reprendió con una mirada desagradable.
Ella sabía que la personalidad de su hija Marta era siempre inquieta y buscaba problemas. Si Marta se entrometía de forma imprudente, la situación definitivamente empeoraría.
—Si no voy, no voy—Marta frunció el ceño, visiblemente insatisfecha pero sin