En ese momento, se produjo un cambio repentino.
Viendo que la situación de Patricio era precaria, el señor Figueroa de repente abandonó el enfrentamiento con el señor Rivera. Se lanzó velozmente en dirección a Christian con una velocidad sorprendente.
—¡Christian, prepárate para morir!
El señor Figueroa gritó fuertemente mientras lanzaba un golpe hacia la espalda de Christian, llevando consigo una fuerza inmensamente poderosa.
—¡Qué mezquino!
El señor Rivera quedó atónito. No esperaba que el señ